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Cash is the most commonly used method of payment on a daily basis for incomes below €1,200 per month.
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- El efectivo sigue siendo el método de pago más democrático y valorado por los ciudadanos españoles
- El 74% de la población considera el dinero en efectivo importante en su día a día, el nivel más alto desde 2021
- Crece la brecha entre la demanda de efectivo y las condiciones reales para su uso, marcada por el cierre de oficinas, la negativa de algunas Administraciones a aceptarlo y las comisiones aplicadas por su uso
Madrid, 24 de noviembre de 2025. El efectivo mantiene su papel como pieza central del sistema de pagos en España y conserva un amplio respaldo social, según la encuesta realizada por GAD3 para Denaria presentada hoy en la Fundación PONS en colaboración con Madrid Foro Empresarial. Tres de cada cuatro personas (74%) consideran que el dinero físico es importante en su día a día, alcanzando el nivel más alto desde 2021. Su uso diario se concentra especialmente entre las rentas más bajas y las generaciones de mayor edad, consolidándolo como el medio de pago más inclusivo.
El 52% de los españoles con ingresos inferiores a 1.200 euros utiliza el efectivo como principal método de pago, mientras que entre las rentas altas predomina la tarjeta. Además, las personas con discapacidad y quienes cuentan con estudios primarios declaran sentirse más cómodas utilizando efectivo que otros medios de pago.
Más allá del hábito, el dinero físico mantiene atributos clave para la ciudadanía: el 74% lo percibe como el método de pago más seguro y respetuoso con la privacidad, y el 54% destaca su utilidad para controlar el gasto.
El efectivo es resiliencia: tras el apagón del 28 de abril, casi la mitad de los jóvenes guarda más dinero en casa
Los acontecimientos recientes han reforzado su papel como herramienta de protección frente a fallos tecnológicos. Tras el apagón del pasado abril, el 35% de los encuestados mantiene una mayor cantidad de efectivo en casa, porcentaje que se aproxima al 50% entre los jóvenes de 18 a 29 años.
El 93% defiende que garantizar el pago en efectivo debe seguir siendo obligatorio, y el 88% de quienes utilizan principalmente tarjeta reconoce su utilidad en situaciones de emergencia. Casi ocho de cada diez personas consideran, además, que el efectivo fomenta la autonomía financiera en escenarios de crisis y su uso debería fomentarse como medida de resiliencia.
El 15% de la población sitúa el efectivo como el segundo recurso más importante en una situación de crisis, tras el agua y los alimentos básicos (60%), por encima incluso de la salud y medicamentos (11%) o la energía e iluminación (6%).
Acceso desigual: la demanda de efectivo persiste, pero el acceso se complica
La encuesta revela una creciente brecha entre la alta demanda social de efectivo y las dificultades para acceder a él. Los ciudadanos identifican como principales obstáculos el cierre de oficinas bancarias y cajeros (52%), la negativa de algunas Administraciones Públicas a aceptar pagos en efectivo (39%) y las comisiones aplicadas por su uso (43%). También se perciben de forma negativa el límite de 1.000 euros para pagos en efectivo (32%) y la imposibilidad de pagar el alquiler con metálico impuesta por la nueva Ley de Vivienda (31%).
Estos resultados ponen de relieve que, aunque la mayoría de los españoles sigue utilizando y valorando el dinero físico, el entorno operativo para acceder y usarlo se está restringiendo progresivamente.
El problema no es la falta de uso o de interés, sino el deterioro de las condiciones que permiten su disponibilidad. Solo el 43% de los españoles sabe que todos los establecimientos están obligados por ley a aceptar efectivo, una cifra que ha caído 30 puntos desde 2022. El desconocimiento es aún mayor entre las personas mayores de 65 años (38%) y las rentas más bajas (30%), precisamente los colectivos más dependientes del dinero físico.
Estos datos muestran que la defensa del efectivo pasa no solo por garantizar su existencia legal, sino también por preservar su accesibilidad real y cotidiana.
Un pilar de inclusión financiera y libertad económica
Para el 93% de los ciudadanos es clave por proteger la privacidad, y el 88% lo valora como único medio que siempre funciona y con menor riesgo de fraude. El 84% cree que ayuda a controlar el gasto y evitar el endeudamiento, y el 70% afirma que permite ahorrar más que otros métodos de pago.
Casi ocho de cada diez personas (79%) consideran que la población es la principal responsable de defenderlo, seguida del Banco de España (75%) y del Gobierno (72%), aunque solo el 36% percibe que las Administraciones promuevan su permanencia.
Los encuestados señalan el cierre de oficinas bancarias, la negativa de algunas entidades públicas a aceptarlo y las comisiones son los principales obstáculos detectados para su acceso y uso. Más de ocho de cada diez españoles se oponen a su desaparición, incluso entre quienes pagan principalmente con tarjeta (83%).
Preocupación ante lo digital y dudas sobre el euro digital
La desconfianza hacia la pérdida de privacidad por el uso de métodos de pago digitales se mantiene elevada: el 82% teme filtraciones de datos personales al pagar digitalmente, el 77% teme que se conozca su saldo, el 72% su localización y el 62% sus hábitos de compra.
Respecto al euro digital, el 80% considera que aumentará el control del Gobierno sobre los pagos. Cerca de la mitad lo ve como un complemento del efectivo, pero cree que terminará sustituyéndolo. El 54% anticipa que no será tan anónimo como el efectivo, y el 30% prevé límites de tenencia, estimando el umbral en 3.000 euros.
Desde Denaria recordamos que, en el contexto de la futura creación del euro digital, reforzar la protección del dinero en efectivo no es una opción, sino una garantía esencial para la libertad, la privacidad y la resiliencia financiera de la ciudadanía.
Más información
Josefina del Valle - jdelvalle@eurocofin.com
Eurocofín 91 308 36 57
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