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The ECB faces 14 banks questioning the digital euro

Entidades como Deutsche, BNP Paribas o ING advierten de que el euro digital puede afectar a los sistemas de pago privados.

Controversia en Europa en torno a la implantación del euro digital, previsto para 2029. El que aspira a ser uno de los proyectos más revolucionarios en la historia reciente de las finanzas de la zona euro se ha topado con voces discordantes.

Ayer, antes de una audiencia clave para el proyecto del euro digital en el Parlamento Europeo, 14 entidades bancarias advirtieron de que la implantación de la divisa digital podría socavar las soluciones de pago promovidas por el sector privado.

En esa terna de bancos figuran algunas grandes firmas del sector como Deutsche Bank, BNP Paribas o ING. El grupo de 14 entidades se formó para crear un competidora a las empresas de pago estadounidenses, como Visa o Mastercard. Lanzaron el año pasado el servicio de pago privado, Wero.

El grupo de bancos cree que tal y como está diseñado el proyecto del euro digital no se aprecian mejoras para los consumidores.

"El diseño del euro digital minorista aborda en gran medida los mismos casos de uso que las soluciones privadas, sin ofrecer ningún valor añadido claro para los consumidores", señalaron ayer los portavoces de los bancos.

Fernando Navarrete, eurodiputado conservador español designado por el Parlamento Europeo para evaluar el euro digital, también ha defendido una versión significativamente reducida del proyecto.

Evaluación

El Banco Central Europeo (BCE) comenzó a evaluar el dinero digital de los bancos centrales hace cinco años. Fue la semana pasada cuando el consejo de gobierno del supervisor continental decidió formalmente tomar las medidas necesarias para estar en condiciones de emitir los primeros euros digitales "durante 2029", aunque harán un test a la divisa digital dentro de dos años.

La legislación que sustenta el proyecto fue propuesta por la Comisión Europea en 2023.

Las leyes actuales solo facultan al BCE para emitir dinero físico, no tokens digitales, por lo que el proyecto solo podrá avanzar si los gobiernos de la Unión Europea (UE) y el parlamento del bloque le dan luz verde.

En el seno del BCE defienden la implantación de una divisa digital para agilizar las transacciones ante la drástica disminución del uso del efectivo (20 puntos porcentuales entre 2019 y 2024) y, sobre todo, para hacer frente al dominio de los proveedores de pago del otro lado del Atlántico. Creen que con la puesta en marcha del euro digital se protege la "libertad, autonomía y seguridad" de las finanzas de la eurozona, como explicó el pasado septiembre Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE.

Por otro lado, la urgencia de poner en marcha una moneda digital en la zona euro también nace del rápido asentamiento de las monedas estables o stablecoins en Estados Unidos, que muchos en Europa creen que podría amenazar al euro digital.

La adopción y el calado de las monedas estables ha llevado a que hasta una veintena de ministros de los estados miembro insten a Bruselas a agilizar un cambio regulatorio para impulsar el euro digital.

Uso del euro digital

Diversos expertos creen que la creación de las divisas digitales ligadas a una moneda fiat es necesaria para competir contra las criptomonedas. Otros creen que son activos completamente distintos.

Fernando Navarrete argumentó en un informe publicado la semana pasada que el euro digital solo debería usarse en lugar de monedas y billetes para pagos sin conexión a Internet o móvil, pero fundamentalmente no como un medio digital de pagos en tiempo real para otras transacciones, incluidas las en línea, como lo prevé el BCE.

En su informe, el diputado del Parlamento Europeo advierte de que las funcionalidades de pago online podrían crear "un ecosistema de pagos paralelo que impida que las soluciones privadas alcancen una escala paneuropea".

Navarrete argumentó que la versión online del euro digital solo debería lanzarse en el caso de que fracasaran los rivales del sector privado europeo que compiten con los proveedores de pago estadounidenses.

Por el escenario económico actual, en el que diversas voces comunitarias instan a fortalecer las finanzas de la eurozona, Navarrete declaró a Financial Times que el sector privado esta "más cerca que nunca" de crear un sistema de pagos competitivo.

A su juicio, "un enfoque responsable por parte de los líderes políticos debería ser establecer el marco para maximizar las probabilidades de que esto ocurra", al tiempo que "se está preparado para una opción de contingencia".

Fuente: Expansión, Financial Times