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El Banco de España muestra cómo identificar monedas falsas: así es la regla de los cincos pasos

La entidad gobernada por Pablo Hernández de Cos pone de manifiesto que el dinero en efectivo sigue siendo el medio de pago más utilizado en España.

El Banco de España sostiene que el dinero en efectivo continúa siendo el medio de pago más común en España, a pesar de que existan otros como las tarjetas de crédito. De este modo, la entidad, a través de un vídeo explicado por José Manuel Tarifa, de la Unidad de Análisis de Moneda, nuestra la hoja de ruta para evitar el fraude con monedas.

Regla de los cinco pasos

Pertenencia al Eurosistema

En primer lugar, recomienda que nos cercioremos de si es una moneda de euro, es decir, que pertenezca a un país del Eurosistema, compuesto por veinte Estados. De este modo, las divisas tienen que ser de Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos o Portugal.

"En todas las monedas de euro, en una de sus caras, aparece el valor de la moneda, la palabra "euro" o "eurocent" y el mapa de Europa; y en la cara nacional, el año de acuñación y una imagen que lo identifica con el país emisor rodeados por las doce estrellas de la bandera europea", asegura el BdE.

Alineamiento

Al sostener la moneda entre dos dedos y girarla sobre su eje, las imágenes de ambas caras deben estar correctamente alineadas en sentido vertical. A esto se le llama giro moneda.

Concordancia

El Banco recomienda poner el foco en la cara donde aparece el mapa europeo. Desde el 2007, la ilustración cambió ligeramente para incluir a todo el continente y no solo a los de la Unión Europea. Por lo tanto, si la fecha de acuñación es posterior a 2007, debemos buscar en la otra cara el mapa completo de Europa.

La fecha de acuñación se encuentra en la cara nacional.

Magnetismo

Las monedas de uno y dos euros son ligeramente magnéticas en el centro, según el Banco. Para comprobarlo, con acercar un pequeño imán al centro de la divisa y asegurarnos de que se pega sería suficiente. Asimismo, con una ligera "sacudida" debería despegarse.

Por otro lado, a diferencia de estas monedas, las de uno, dos y cinco céntimos no se despegan del imán fácilmente debido a su fuerte magnetismo. Sin embargo, las de 10, 20 y 50 céntimos no se pegan al imán en ningún caso.

Rugosidad

En las monedas de uno y dos euros, el mapa europeo debe estar parcialmente rugoso, nunca deberá estar liso.

Fuente: Onda Cero