El pasado 8 de marzo de 2026, Suiza aprobó en referéndum una reforma constitucional destinada a garantizar la existencia del dinero en efectivo. La votación fue el resultado de una iniciativa popular que reunió más de 100.000 firmas, el umbral necesario para convocar un referéndum a nivel federal. La iniciativa proponía reforzar la protección del efectivo ante el avance de los pagos digitales y el temor a una posible reducción de su uso en el futuro.

En la votación se sometieron a consideración dos propuestas: la iniciativa ciudadana original y una contrapropuesta elaborada por el Gobierno y el Parlamento. La iniciativa popular obtuvo finalmente alrededor del 46 % de los votos, por lo que fue rechazada. Sin embargo, la contrapropuesta institucional fue aprobada con una amplia mayoría de los votantes, cerca del 73 %, lo que permitió incorporar a la Constitución una garantía sobre la existencia del efectivo.

La reforma establece que la Confederación debe garantizar la disponibilidad de dinero en efectivo, asegurando que el franco suizo continúe existiendo también en forma física. Con esta decisión, el efectivo queda protegido a nivel constitucional y se limita la posibilidad de que en el futuro pueda desaparecer o quedar completamente sustituido por medios de pago digitales. El resultado del referéndum refleja un amplio respaldo ciudadano a mantener el efectivo como parte del sistema monetario del país.

Medidas similares en otros países

El caso suizo se inscribe en una tendencia más amplia en Europa, donde algunos países han adoptado reformas legales o constitucionales para proteger el uso del efectivo.

En Eslovaquia, el Parlamento aprobó en 2023 una reforma constitucional que reconoce el derecho de los ciudadanos a pagar en efectivo. La modificación permite el uso de dinero físico para realizar pagos y operaciones financieras, aunque contempla determinadas excepciones previstas por la ley

De forma similar, Hungría introdujo en 2025 una enmienda constitucional que reconoce el pago en efectivo como un derecho. La reforma busca garantizar que los ciudadanos puedan seguir utilizando billetes y monedas como medio de pago pese al crecimiento de los sistemas de pago electrónicos 

También Eslovenia aprobó en 2025 una modificación constitucional destinada a proteger el derecho de los ciudadanos a utilizar dinero en efectivo. La reforma fue respaldada por una amplia mayoría parlamentaria y se presentó como una medida para preservar este medio de pago en un contexto de creciente digitalización 

Conclusión y dimensión europea

La expansión de los pagos digitales está transformando el sistema de pagos en Europa, pero también está reabriendo el debate sobre el papel del efectivo. En este contexto, varios países han optado por reforzar su protección jurídica, ya sea mediante reformas constitucionales o a través de legislación específica. El caso suizo destaca no solo por el uso del referéndum, sino por el amplio respaldo ciudadano a una solución institucional que garantiza la continuidad del efectivo dentro del sistema monetario.

Esta preocupación ha alcanzado también al ámbito europeo. La Estrategia de Preparación de la Unión Europea, integrada en el programa “ReArm” impulsado por Ursula von der Leyen, incorpora el efectivo como parte de las medidas de preparación ante crisis, recomendando su inclusión entre los recursos básicos disponibles para la población. Esta orientación refleja un reconocimiento creciente de los riesgos asociados a una dependencia exclusiva de infraestructuras digitales .

En conjunto, estas iniciativas apuntan a una misma dirección: el efectivo deja de ser únicamente un medio de pago para convertirse en un elemento estratégico vinculado a la resiliencia económica, la seguridad y la autonomía del sistema financiero.

 

Bibliografía