Observatorio
Los bloqueos de internet disparan la retirada de dinero físico
Durante años, Rusia avanzó rápidamente hacia los pagos digitales. Tarjetas, aplicaciones bancarias y pagos móviles se habían convertido en una parte habitual de la vida cotidiana, especialmente en las grandes ciudades. Sin embargo, el contexto bélico y las recientes interrupciones de internet han provocado un regreso masivo al dinero en efectivo.
En los últimos meses, millones de ciudadanos rusos han comenzado a retirar cantidades récord de rublos de los cajeros automáticos ante las crecientes dificultades para utilizar sistemas de pago digitales. Las autoridades rusas han intensificado, durante la primavera de 2026, los cortes de internet móvil y las interrupciones de servicios digitales alegando motivos de seguridad relacionados con la guerra en Ucrania y la amenaza de ataques con drones.
La consecuencia ha sido inmediata. Aplicaciones bancarias, terminales de pago y servicios online dejaron de funcionar temporalmente en numerosas regiones del país. Desde hace unos meses, incluso grandes centros financieros como Moscú o San Petersburgo también se han visto afectados por estas interrupciones, dificultando acciones tan cotidianas como pagar en comercios, pedir un taxi o utilizar servicios de aparcamiento.
Cifras récord de retirada de efectivo
Las cifras muestran claramente esta tendencia. Solo en abril, el efectivo en circulación en Rusia aumentó en más de 600.000 millones de rublos, equivalentes a alrededor de 6.000 millones de euros, el mayor incremento mensual desde la movilización parcial decretada por Vladímir Putin en 2022. En apenas tres meses, el aumento acumulado superó los 1,1 billones de rublos, es decir, más de 11.000 millones de euros aproximadamente.
El propio Banco Central de Rusia ha reconocido que este crecimiento de la demanda de efectivo está directamente relacionado con los repetidos cortes de internet y las dificultades para acceder a los sistemas digitales de pago.
El efectivo reaparece como infraestructura crítica
Más allá del caso ruso, esta situación vuelve a evidenciar una realidad que cada vez cobra más importancia en el debate internacional: el efectivo sigue siendo una herramienta esencial para garantizar la resiliencia de las sociedades modernas.
Cuando fallan las infraestructuras digitales, se producen apagones eléctricos, ciberataques o tensiones geopolíticas, el dinero en efectivo continúa funcionando sin necesidad de electricidad, cobertura móvil, conexión a internet o intermediarios tecnológicos.
Por ello, distintos bancos centrales y organismos internacionales han comenzado a insistir en la importancia de preservar el acceso al efectivo dentro de un sistema de pagos equilibrado.
El caso ruso demuestra que incluso las sociedades altamente digitalizadas siguen necesitando mecanismos de respaldo físicos cuando aparecen situaciones de emergencia. Porque en escenarios de crisis, la ausencia de efectivo no solo afecta a los ciudadanos, sino que también puede generar importantes repercusiones económicas y operativas para Estados, bancos y sistemas financieros, dificultando el funcionamiento básico de la actividad económica y reduciendo la capacidad de respuesta ante emergencias.
En este contexto, el efectivo no representa una alternativa al progreso tecnológico, sino una herramienta complementaria de seguridad y resiliencia colectiva. Porque en contextos de crisis, guerras o apagones, el dinero físico sigue siendo uno de los pocos sistemas capaces de continuar funcionando cuando todo lo demás falla.
Bibliografía
- Becedas, M., & Nieves, V. (2026, mayo 6). El inesperado boom del dinero en efectivo en Rusia ofrece una valiosa lección: un mundo sin billetes y monedas no es posible. El Economista.
- Cuesta, J. G. (2026, mayo 23). Los rusos retiran dinero en efectivo de forma masiva ante los bloqueos de internet y los controles a las transferencias. El País.
- YouTube. (2026). [Why Russia is Running out of Cash]. YouTube.