Observatorio
A continuación, se hace una comparación entre los datos sobre medios de pago correspondientes al primer semestre de 2025 publicados, a finales de enero, por el Banco de España y por el Banco Central Europeo (BCE), con el fin de situar la evolución del sistema de pagos español en el contexto del conjunto de la zona euro.
Crecimiento de los pagos electrónicos
Según el Banco de España, el número de operaciones de pago realizadas con instrumentos distintos del efectivo alcanzó los 9.401 millones en el primer semestre de 2025, un 8,5% más que en el mismo periodo de 2024. El importe total de estas operaciones ascendió a 6,4 billones de euros, con un crecimiento del 6,3%. En el conjunto de la zona euro, el BCE estima que el número de pagos electrónicos alcanzó los 77.700 millones de operaciones, un 7,7% más que el año anterior, con un valor total de 116 billones de euros.

En cuanto a la estructura de los medios de pago, las tarjetas concentran la mayor parte de las operaciones tanto en España como en la zona euro. En España representan el 65,7% del total, mientras que en el área del euro suponen el 57%. Las transferencias tienen un peso menor en número de operaciones, pero concentran la mayor parte del valor de los pagos: en España representan el 88,5% del importe total, mientras que en la zona euro alcanzan aproximadamente el 92%.
El crecimiento de los pagos con tarjeta es especialmente visible en ambos ámbitos. En España se registraron 6.178 millones de operaciones con tarjeta, un 11,1% más que el año anterior, con un importe medio de 31,6 euros por operación, inferior al promedio de la zona euro, situado en torno a 38 euros. En el conjunto del área del euro, los pagos con tarjeta alcanzaron los 44.000 millones de operaciones, impulsados en gran medida por el uso generalizado del pago sin contacto.

Las transferencias continúan siendo el principal instrumento para operaciones de mayor valor. En España se realizaron 1.584 millones de transferencias, un 12,7% más que en el primer semestre de 2024, con un importe total de 5,7 billones de euros. En la zona euro se registraron 16.800 millones de transferencias, por un valor de 107,3 billones de euros, lo que confirma su papel central en el sistema de pagos europeo.
Infraestructura de pagos y acceso al efectivo
Uno de los elementos más relevantes de la comparación entre España y la zona euro es la evolución de la infraestructura de pagos. Al cierre del primer semestre de 2025, el número total de cajeros automáticos en España fue de 37.100, lo que representa una disminución del 0,9%, frente a una disminución del 2,9% en el conjunto de la zona del euro. De estos terminales, el 97% aceptaba pagos sin contacto.
Aunque la reducción es más moderada en España, la tendencia general muestra una progresiva disminución de la red de cajeros automáticos, lo que plantea cuestiones relevantes en relación con el acceso al efectivo, especialmente para colectivos vulnerables.
Como muestran las estadísticas del Banco de España, el efectivo se sigue manteniendo como el medio de pago principal de la población (57%), y el 55% de los ciudadanos lo utiliza diariamente. Sus principales ventajas son la comodidad, la costumbre y el control del gasto.
Estos datos cobran especial relevancia si se tiene en cuenta que el cajero automático sigue siendo el principal método de obtención de efectivo (79%), muy por delante de la retirada en ventanilla (8%). En muchos territorios, además, no existe una entidad bancaria estable, lo que refuerza el papel crítico de los cajeros.
A pesar de la existencia de alternativas como el cash back, cash-in shop o la retirada en comercios, persisten barreras de acceso. En particular, una parte de la población debe pagar comisiones y, entre quienes las enfrentan, una mayoría termina asumiéndolas (60%), lo que evidencia la existencia de barreras económicas en el acceso al efectivo.
Esta situación debe interpretarse como una señal de alerta sobre la necesidad de preservar una red de infraestructura suficiente que garantice el acceso al efectivo. En conjunto, los datos confirman una tendencia clara: los pagos electrónicos continúan expandiéndose, mientras que la infraestructura física del efectivo se reduce progresivamente, lo que refuerza la importancia de garantizar su acceso para la inclusión financiera y la libertad de elección del medio de pago.
Biobliografía
European Central Bank. (2026, January 29). Payments statistics: first half of 2025.