Observatorio
El proyecto del euro digital es uno de los grandes desarrollos estratégicos del Banco Central Europeo. Tras una fase preparatoria, ha establecido 2029 como año para lanzar el proyecto, según reporta Cinco Días. Entre 2026 y 2027 se implementarán pruebas reales con bancos, usuarios y comercios, siendo el propósito evaluar la infraestructura tecnológica, los niveles de privacidad, los límites de tenencia y la funcionalidad en contextos online y offline antes de determinar su alcance final.
Pero…, ¿En qué consiste exactamente el euro digital?
El euro digital es una moneda electrónica emitida directamente por el Banco Central Europeo, lo que lo distingue de las criptomonedas privadas, así como de los depósitos bancarios tradicionales o los servicios de pago gestionados por grandes plataformas tecnológicas.
Como detalla el informe de Deloitte, su diseño busca cumplir varias funciones esenciales: actuar como una versión digital del efectivo para pagos cotidianos; permitir que cualquier ciudadano de la eurozona lo use, incluso sin una conexión permanente gracias al modo offline; mejorar la soberanía europea en el campo de los pagos digitales frente a los operadores internacionales; facilitar los pagos transfronterizos dentro de la eurozona; y garantizar una mayor privacidad, seguridad y protección contra el fraude en comparación con los medios electrónicos actuales.
El BCE ha declarado que el euro digital no pretende reemplazar el efectivo, sino complementarlo. Sin embargo, su introducción abre inevitablemente interrogantes sobre cómo podría transformar los hábitos de pago, qué grado de aceptación tendrá entre la población y cómo convivirá con los sistemas financieros y de pago ya existentes.
Cómo avanza el proyecto: hitos y situación actual
A partir de la fuente Cinco Días, el desarrollo del euro digital puede resumirse en tres etapas:
Fase preparatoria (2021–2025): el BCE revisó modelos tecnológicos, niveles de privacidad, costos y riesgos potenciales.
Fase técnica (2025–2028): actualmente se está desarrollando la infraestructura (prototipos, pruebas con instituciones financieras y empresas, diseño de billeteras digitales, límites de tenencia, evaluación de la funcionalidad offline).
Decisión final e implementación (2028–2029): si el Parlamento Europeo y el Consejo concluyen la legislación necesaria, el euro digital podría comenzar a implementarse gradualmente a partir de 2029.
Hasta la fecha, el proyecto avanza conforme al calendario previsto, aunque su éxito final dependerá de elementos no puramente técnicos, como; la aceptación social, el equilibrio con el sector bancario y su impacto en el uso del efectivo.
Retos, riesgos y resistencias identificados
El BCE ha señalado que en un escenario de crisis podría producirse una fuga masiva de depósitos desde la banca comercial hacia el euro digital, percibido como más seguro, lo que podría alcanzar los 700.000 millones de euros y provocar tensiones de liquidez que afectarían especialmente a sistemas bancarizados como el español.
El propio BCE analiza estos efectos en su informe Occasional Paper 360, donde señala que la introducción de una CBDC podría influir en los balances bancarios, los riesgos financieros y el capital regulatorio, al desplazar parte del efectivo en circulación hacia el mundo digital. El documento plantea tres escenarios de impacto sobre el uso de billetes en la eurozona: en un escenario de baja adopción, la retirada de billetes sería de unos 30.000 millones de euros; en un escenario medio, alcanzaría los 125.000 millones; y en uno alto, llegaría a 512.000 millones, con efectos operativos sobre la disponibilidad de efectivo y la infraestructura asociada
A estos riesgos se suman los costes de implantación. Mientras el BCE estima unos 1.300 millones en la fase inicial, análisis recogidos por Cinco Días y por el Banco de España sitúan el impacto total para el sector entre 18.000 y 30.000 millones, dependiendo de las funcionalidades que finalmente incorpore el sistema, como pagos offline o nuevos estándares de seguridad.
Además, algunos actores del sector privado, según El País, expresan dudas sobre el valor añadido del euro digital frente a un ecosistema de pagos ya muy digitalizado, mientras que a nivel social, más de la mitad de los europeos (y una proporción similar en España) teme perder alternativas de pago, sobre todo el efectivo, lo que refleja incertidumbre ante un sistema exclusivamente digital, según informa el Economista.
Conclusión
Con un marco sólido y una fecha de lanzamiento, el euro digital avanza, sin embargo, su consolidación está determinada por una serie de factores más allá de la tecnología: la aceptación por parte del público, la influencia sobre el sistema financiero y la coexistencia con los métodos de pago existentes.
Los análisis del BCE muestran que la introducción del euro digital podría influir en el uso de billetes y en los depósitos bancarios, lo que plantea interrogantes relevantes para el contexto europeo y español: ¿se percibirán beneficios claros frente a los sistemas actuales?, ¿cómo se articulará su integración con el efectivo?, ¿qué papel tendrá la confianza en las instituciones durante su adopción?
Sin respuestas definitivas, el euro digital inicia un proceso de transformación que todavía está en marcha. Continúa un proceso que determinará su utilidad, su extensión y su nivel de aceptación social.
Bibliografía
- Banco Central Europeo (BCE). (2022). Digital euro project: Overview of design and implementation phases. Frankfurt: European Central Bank.
- Banco Central Europeo (BCE). (2023). Consumer attitudes towards a central bank digital currency (Occasional Paper nº 360). Frankfurt: European Central Bank. Disponible en: https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/scpops/ecb.op360~35915b25bd.en.pdf
- Banco de España. (2024). Informe sobre infraestructuras de pago y evaluación del impacto del euro digital. Madrid: Banco de España.
- Cinco Días. (2025, 30 octubre). El BCE fija como objetivo lanzar el euro digital en 2029 si la UE avanza en la legislación. Cinco Días (El País Economía).
- Deloitte. (2024). Impacto del Euro Digital en España. Madrid: Deloitte Insights.
- El Economista. (2025, noviembre). Más de la mitad de los europeos teme perder alternativas de pago con el euro digital. El Economista.
- El País. (2025). Dudas y debate legislativo sobre la implantación del euro digital en la UE. El País Economía.