Observatorio
¿Cuántas veces has usado inteligencia artificial este mes? ¿Para generar una imagen, resumir un documento o resolver una duda en segundos?
La inteligencia artificial ha multiplicado nuestra productividad y comodidad. Sin embargo, su funcionamiento tiene un coste material del que pocas veces somos conscientes.
Diversos estudios estiman que entre 20 y 50 consultas a un modelo de IA pueden requerir hasta medio litro de agua para refrigerar los servidores que procesan la información. Cuando este consumo se multiplica por millones de usuarios diarios, el impacto alcanza cientos de miles de millones de litros al año a escala global.
La inteligencia artificial no vive en una nube abstracta. Funciona en centros de datos físicos que operan las 24 horas y que necesitan grandes cantidades de electricidad y agua para evitar el sobrecalentamiento de miles de procesadores trabajando simultáneamente.
Gráfico 1: Crecimiento del mercado global de computación en la nube (2018-2030)
Como muestra el Gráfico 1, el mercado global de la computación en la nube ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años y se espera que continúe expandiéndose durante la próxima década. Según estimaciones de Grand View Research (2024), el valor del mercado podría superar los 2,39 billones de dólares en 2030, con una tasa de crecimiento anual del 21,8 % entre 2024 y 2030.
Este crecimiento se explica por el uso cada vez mayor de servicios en la nube y de herramientas de inteligencia artificial generativa. A medida que crece esta demanda, también aumenta la necesidad de centros de datos capaces de almacenar y procesar grandes volúmenes de información.
Según la Agencia Internacional de la Energía, los centros de datos representan actualmente entre el 1 % y el 1,5 % del consumo eléctrico mundial, una proporción que podría duplicarse en la próxima década debido al incremento del tráfico digital y al entrenamiento de modelos de inteligencia artificial cada vez más complejos.
España: la nube aterriza en Aragón
En este contexto de expansión global de la nube, España se está consolidando como uno de los principales destinos europeos para nuevas infraestructuras digitales.
El pasado 2 de marzo, la multinacional Amazon anunció que elevará su inversión en España hasta 33.700 millones de euros para ampliar su red de centros de datos en Aragón. La cifra supone 18.000 millones de euros adicionales respecto a la inversión anunciada en 2024 y consolida al país como uno de los principales nodos tecnológicos del sur de Europa.
Sin embargo, la implantación de estas instalaciones también ha generado debate sobre su impacto en los recursos naturales. Investigaciones periodísticas han señalado que, tras la llegada de centros de datos vinculados a AWS (Amazon Web Services) en Huesca, el consumo industrial de agua habría aumentado en 62 millones de litros anuales, superando las previsiones iniciales.
Gráfico 2. Crecimiento y distribución de centros de datos en España
El Gráfico 2 muestra la distribución geográfica de los centros de datos existentes y en desarrollo en España. Como puede observarse, estas infraestructuras se concentran principalmente en Madrid, Aragón y Barcelona, formando un corredor tecnológico que conecta las principales redes de fibra óptica y las infraestructuras energéticas del país.
En 2023, Madrid y Barcelona aumentaron su capacidad instalada de centros de datos un 56 % y un 79 % respectivamente. Actualmente Madrid cuenta con 39 centros de datos, mientras que Barcelona suma 14, aunque con menor capacidad de procesamiento.
El mapa también refleja la importancia de las conexiones internacionales de datos, como los cables submarinos, que permiten a España integrarse en las redes globales de telecomunicaciones.
Un debate que apenas comienza
El crecimiento de la inteligencia artificial y de la computación en la nube está impulsando una expansión acelerada de centros de datos en todo el mundo. A escala global, por ejemplo, Google reconoció que sus centros de datos consumieron más de 20.000 millones de litros de agua en 2023.
A medida que la digitalización avanza, estas infraestructuras se vuelven cada vez más estratégicas para la economía. Sin embargo, también ponen sobre la mesa una cuestión cada vez más relevante: el coste físico de lo digital.
En el caso de España, este crecimiento coincide con episodios recientes de sequía y restricciones de agua, especialmente en regiones como Cataluña o Aragón. En un país con un alto riesgo de estrés hídrico, la expansión de centros de datos podría entrar en tensión con la disponibilidad de agua en determinadas zonas.
Por ello, el debate sobre el impacto ambiental de la economía digital apenas está comenzando. La cuestión clave es si el crecimiento de la inteligencia artificial podrá sostenerse a largo plazo sin comprometer recursos esenciales como el agua y la energía.
Bibliografía:
- Grand View Research. (2024). Global cloud computing market size, 2018–2030 (US$M). Horizon Grand View Research. Cloud Computing Market Size & Outlook, 2030
- El Periódico de la Energía. (2026, marzo 8). Madrid, Aragón y Barcelona: la autopista eléctrica de los data centers en España.Madrid-Aragón-Barcelona, la autopista eléctrica de los data centers en España
- International Energy Agency. (2024). Electricity 2024: Analysis and forecast to 2026. IEA. https://www.iea.org/reports/electricity-2024
- International Energy Agency. (2023). Data centres and data transmission networks. IEA.https://www.iea.org/energy-system/buildings/data-centres-and-data-transmission-networks
- Microsoft. (2023). Microsoft environmental sustainability report 2023. Microsoft Corporation.
- Amazon. (2024). Amazon sustainability report 2024. Amazon Inc. https://www.aboutamazon.com/sustainability
- El País. (2026, marzo 2). Amazon anuncia una nueva inversión de 18.000 millones en España para ampliar sus centros de datos. Amazon anuncia una nueva inversión de 18.000 millones en España para ampliar sus centros de datos | Economía | EL PAÍS