Observatorio
El 28 de abril de 2025, un apagón masivo nos sirvió como alarma: una llamada de atención para despertar y replantear la dirección que estábamos tomando. En un momento en que íbamos cuesta abajo y sin frenos a una digitalización total, nos obligó a frenar, parar y reflexionar sobre un futuro en el que una dependencia absoluta de lo digital dejaba de parecer infalible.
Ese día nos sentimos vulnerables. Sin conexión para comunicarnos, sin electricidad en hogares y comercios, sin muchos de los servicios básicos a los que estamos acostumbrados y, en numerosos casos, sin posibilidad de pagar. Terminales caídos, pagos electrónicos interrumpidos y establecimientos incapaces de operar evidenciaron hasta qué punto nuestra vida diaria depende de infraestructuras tecnológicas que pueden fallar.
La comodidad digital desapareció de forma repentina y nos recordó algo esencial: por mucho que avancemos tecnológicamente, existen herramientas fundamentales que no pueden perderse.
Entre ellas, el efectivo.
Impacto y consecuencias internacionales
Tal fue el impacto del acontecimiento que el Banco de España ha comenzado a recomendar, un 27 de abril de 2026, conservar en casa entre 70 y 100 euros en efectivo por persona como medida preventiva ante posibles emergencias. En este contexto, cabe destacar que los españoles ya llevan de media 45 euros en efectivo, lo que demuestra que, pese al avance de los pagos digitales, el dinero físico sigue formando parte de su día a día y continúa siendo percibido como una herramienta útil y accesible. La institución recordó que el efectivo es el único medio de pago que puede utilizarse sin electricidad, sin conexión a internet y sin dependencia de servidores o infraestructuras digitales.
En esta misma línea, el economista Luis Garvía señaló que la cantidad de dinero en efectivo que debería conservarse en casa tendría que equivaler aproximadamente a dos semanas de gastos básicos. Más allá de establecer una cifra exacta, la recomendación subraya la importancia de contar con un margen mínimo de autonomía financiera que permita hacer frente a situaciones de emergencia, apagones o posibles interrupciones de los sistemas digitales de pago.
La preocupación no se limita a España. En marzo de 2026, el banco central de Suecia, el Riksbank, recomendó que cada hogar conserve al menos 1.000 coronas suecas en efectivo (algo más de 90 euros al cambio actual) para hacer frente a posibles situaciones de crisis. La advertencia resulta especialmente significativa en uno de los países más digitalizados del mundo, donde apenas el 10% de las compras en comercios se realiza actualmente con dinero físico.
La Comisión Europea también ha instado a los ciudadanos europeos a disponer de efectivo como parte de los kits básicos de emergencia para poder subsistir al menos 72 horas sin ayuda externa ante posibles agresiones, ciberataques, pandemias o desastres naturales. Entre los elementos recomendados se incluyen agua, alimentos, medicamentos, linternas, documentación y dinero en efectivo.
En paralelo, distintos países europeos han comenzado a desarrollar mecanismos específicos para reforzar la resiliencia de sus sistemas de pago. Finlandia, uno de los países más avanzados en digitalización financiera, trabaja ya en la implantación de cajeros automáticos “a prueba de interrupciones”, diseñados para seguir operando durante apagones o fallos masivos de las redes digitales.
El propio Banco Central Europeo ha subrayado que estas iniciativas “concuerdan con la idea de que el dinero físico no solo sirve para satisfacer necesidades individuales, sino que también contribuye a una resiliencia sistémica más amplia”.
Revalorización del dinero en efectivo
Las recientes crisis internacionales han reforzado todavía más esta percepción. Según el Banco Central Europeo, el valor de los billetes en circulación se ha mantenido durante la última década por encima del 10 % del PIB de la eurozona, registrando aumentos especialmente significativos en períodos de incertidumbre económica y social.
Lejos de tratarse de episodios aislados, estos comportamientos reflejan una tendencia recurrente en contextos de crisis. El Global Payments Report señala que, en situaciones de inestabilidad, la demanda de efectivo suele aumentar entre un 8 % y un 15 %, reforzando su papel como activo de seguridad y reserva de valor. Durante la pandemia, por ejemplo, numerosos ciudadanos recurrieron al dinero físico como forma de prevención ante posibles dificultades económicas o fallos en los sistemas electrónicos de pago. Un fenómeno similar se produjo tras la invasión rusa de Ucrania, cuando varios países vecinos experimentaron un notable aumento en la retirada de efectivo como respuesta al temor ante posibles interrupciones financieras y a la creciente incertidumbre internacional.
El apagón sufrido por la Península Ibérica en 2025 volvió a poner de manifiesto esta misma realidad: cuando las infraestructuras digitales fallan, el efectivo deja de ser una simple alternativa para convertirse en una herramienta esencial que garantiza la autonomía y el funcionamiento cotidiano de la sociedad.
Bibliografía
- ABC. (2026, abril 30). Cajeros que funcionan sin luz y tarjetas sin conexión: así se prepara Europa ante un gran apagón. Cajeros que funcionan sin luz y tarjetas sin conexión: así se prepara Europa ante un gran apagón
- Capital. (2026). El Banco de España reivindica el efectivo como medio seguro de pago en la víspera del primer aniversario del apagón. El BCE explica por qué es importante que guardes dinero en efectivo en casa: cantidad recomendada por Suecia y otros países
- El País. (2026, abril 27). El Banco de España recomienda llevar entre 70 y 100 euros en efectivo para afrontar crisis como la del apagón. El Banco de España recomienda llevar entre 70 y 100 euros en efectivo para afrontar crisis como la del apagón | Economía | EL PAÍS
- El País. (2026). Los españoles llevan 45 euros en efectivo, la mitad de lo que recomienda el Banco de España para crisis como la del apagón. El País Economía. Los españoles llevan 45 euros en efectivo, la mitad de lo que recomienda el Banco de España para crisis como la del apagón | Economía | EL PAÍS
- El País. (2026). Luis Garvía, experto en economía, sobre el dinero en efectivo que hay que tener en casa: “Debe ser el equivalente a dos semanas de gastos básicos”. El País Economía. Luis Garvía, experto en economía, sobre el dinero en efectivo que hay que tener en casa: "Debe ser el equivalente a dos semanas de gastos básicos"