Observatorio
El gran apagón que dejó sin electricidad a la Península Ibérica el 28 de abril de 2025 duró apenas unas horas. Sin embargo, sus consecuencias económicas siguen presentes más de un año después. Ese mismo día se redujo un 55 % las compras autorizadas a través de sistemas de pagos, unos 400 millones de euros, según un informe de Caixabank Research. Sin embargo, el impacto total del apagón para la economía oscila entre 800 y 1600 millones de euros.
El apagón paralizó transportes, comercios, industrias y servicios esenciales. Pero el verdadero coste del apagón no terminó cuando volvió la luz. Desde entonces, el sistema eléctrico español opera bajo nuevas medidas de seguridad destinadas a evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Además, el apagón nos recordó la importancia de llevar efectivo ante situaciones de emergencia. Durante aquellas horas, millones de ciudadanos comprobaron que la dependencia de infraestructuras digitales puede convertirse en una vulnerabilidad cuando se producen fallos inesperados. Los datos también ponen en perspectiva otro debate: el coste de mantener el efectivo. Garantizar el acceso al efectivo en toda España tendría un coste máximo anual estimado de 25,6 millones de euros, una cifra muy reducida si se compara con los cientos o miles de millones de euros que puede llegar a costar una sola jornada de interrupción económica.
La factura invisible: operar un sistema más seguro
Tras el apagón, Red Eléctrica comenzó a gestionar el sistema eléctrico de forma más conservadora con el objetivo de reforzar su estabilidad y minimizar el riesgo de que un episodio similar vuelva a repetirse. Para ello, se han puesto en marcha medidas destinadas a aumentar los márgenes de seguridad y garantizar un mayor control sobre el funcionamiento de la red.
La lógica es sencilla: cuanto más seguro se quiere hacer el sistema, más caro resulta operarlo.
Este esfuerzo por reforzar la seguridad tiene un coste económico significativo. Según datos de Red Eléctrica, entre mayo de 2025 y marzo de 2026 el sobrecoste asociado a la operación reforzada del sistema alcanzó los 666 millones de euros. La compañía también cifró en 422 millones el coste acumulado entre mayo y octubre de 2025.
Por su parte, según diversos análisis del sector energético, el coste total asociado al funcionamiento reforzado del sistema habría superado los 2.300 millones de euros durante los primeros meses de 2026.
En otras palabras, el apagón dejó de ser un incidente puntual para convertirse en un coste estructural del sistema eléctrico español.
¿Cuánto cuesta evitar otro apagón?
La pregunta que ahora se hacen reguladores, empresas y consumidores es cuánto están dispuestos a pagar para minimizar el riesgo de que vuelva a ocurrir un evento similar.
La respuesta más reciente llega desde Bruselas. La Comisión Europea ha autorizado a España un mecanismo de capacidad valorado en hasta 9.000 millones de euros para la próxima década. Nose trata de una ayuda europea directa, sino de una autorización para que el sistema eléctrico español financie mecanismos destinados a garantizar potencia de respaldo y reforzar la seguridad del suministro.
A este importe se suman otros costes asociados a la nueva realidad operativa del sistema. Según un informe de EY , los gastos relacionados con la operación reforzada y los servicios de seguridad podrían superar los 5.600 millones de euros en 2026, cerca de un 50% más que el año anterior.
Además, Red Eléctrica ha solicitado 607 millones de euros adicionales para reforzar infraestructuras críticas de la red. Entre las actuaciones previstas figuran nuevos sistemas de control de tensión, mejoras en la supervisión de la red y equipos destinados a aumentar la estabilidad del sistema eléctrico.
El precio de la seguridad energética
Más de un año después, el gran apagón sigue generando costes. Primero fueron las pérdidas económicas de aquel día. Después llegaron los gastos derivados de operar una red más protegida. Ahora comienzan las inversiones destinadas a reforzar la infraestructura eléctrica para las próximas décadas.
La factura del apagón ya no se mide únicamente en las horas que España permaneció sin luz, sino en los miles de millones de euros que se están destinando para garantizar que una situación similar no vuelva a repetirse.
El episodio también dejó una lección que va más allá del sistema eléctrico. Cuando fallan las infraestructuras digitales, contar con alternativas de respaldo deja de ser una cuestión de comodidad para convertirse en una necesidad. En este contexto, resulta difícil sostener que garantizar el acceso al efectivo sea demasiado costoso: hacerlo en toda España tendría un coste máximo anual estimado de 25,6 millones de euros, una cantidad insignificante frente a los entre 800 y 1.600 millones de euros que se perdieron en apenas unas horas de apagón.
Fuentes empleadas:
- elDiario.es. (2025, junio 23). Bruselas aprueba una ayuda de 9.000 millones para el sistema anti apagones en España.
- Cinco Días. (2026, junio 19). EY prevé que la operativa de Red Eléctrica con el servicio antiapagón supere los 5.600 millones en 2026.
- Europa Press. (2026, abril 27). Red Eléctrica cifra en 666 millones el coste de la “operación reforzada” tras el apagón hasta marzo. Europa Press. ENERGÍA | Red Eléctrica cifra en 666 millones el coste de la 'operación reforzada' tras el apagón hasta marzo
- El Periódico de la Energía. (2026, junio 18). Red Eléctrica pide invertir 607 millones adicionales para instalar sistemas antiapagones que amortigüen las oscilaciones delauge fotovoltaico.