Observatorio
En un momento en que la mayoría de los países apuesta por la digitalización total, Canadá mantiene su confianza en el efectivo. El Banco de Canadá, en su informe Methods-of-Payment Survey 2024, revela que la cantidad promedio de dinero físico que los ciudadanos llevan consigo aumentó de 140 a 156 dólares canadienses entre 2023 y 2024, marcando un crecimiento sostenido en el uso de efectivo.
Además, lo más llamativo del estudio es que este resurgimiento no viene de las generaciones mayores, sino precisamente de las más jóvenes, las que más usan medios digitales. Los canadienses de entre 18 y 34 años llevan consigo una media de 204 dólares, muy por encima de los 134 del grupo de 35 a 54 años y de los 144 del grupo de 55 años o más.
Son también los jóvenes quienes registran los retiros promedio más altos en cajeros automáticos (202 dólares), lo que confirma que incluso los usuarios más digitales valoran la disponibilidad inmediata del dinero en efectivo.
Gráfica 1: Efectivo promedio en mano (2009–2024)
Muestra la tendencia ascendente con un salto de 140 en 2023 a 156 dólares en 2024, según el Banco de Canadá.

El estudio interpreta este fenómeno como algo que va más allá de un simple cambio de costumbres, el dinero en efectivo ofrece control directo sobre los gastos, autonomía frente a problemas tecnológicos o ataques cibernéticos, y funciona como un resguardo de seguridad en épocas de incertidumbre económica. No es simplemente una cuestión de hábitos, sino que es una reacción lógica frente a la incertidumbre.
Los datos del Banco de Canadá revelan también una brecha socioeconómica evidente: quienes ganan menos de 45.000 dólares al año realizan más del 30 % de sus transacciones en efectivo, mientras que los ingresos superiores a 85.000 dólares lo hacen en solo un 16,5 %. Lo que podría corroborar que el dinero en efectivo continúa siendo una herramienta fundamental para la inclusión e independencia financiera, especialmente para quienes tienen un acceso limitado a la banca digital.
El Banco de Canadá señala que esta tendencia representa tanto un reto como una oportunidad: mantener el uso del efectivo implica costes logísticos, pero garantiza la existencia de un medio de pago universal, estable y resistente ante fallos digitales o crisis financieras.
Canadá se vuelve entonces, un ejemplo que nos invita a reflexionar sobre un futuro en el que el efectivo sea la manera más sencilla de conservar la libertad de elegir cómo pagar y protegerse.
Fuentes empleadas:
● Banco de Canadá. (2024). Methods-of-Payment Survey 2024.
● Banco de Canadá. (2009–2023). Methods-of-Payment Survey Reports.
● Yahoo Finanzas (2024). Canadians increasingly keeping more cash as the world goes digital: is this smart? https://ca.finance.yahoo.com/news/canadians-increasingly-keeping-more-cash-100600200.ht ml