Tres países acumulan más de la mitad de las entidades bancarias de la UE mientras sucursales y cajeros caen a mínimos históricos, en sentido contrario a los objetivos del regulador europeo para proteger el efectivo
El número total de entidades de crédito en Europa se redujo a 4.834 en 2024, un descenso del 1,9% respecto al año anterior y refleja una contracción significativa en los últimos 16 años
Denaria recuerda que el acceso al efectivo es un derecho que obliga a bancos y reguladores
Madrid, 7 de abril de 2026. El sector bancario europeo continúa su proceso de reestructuración a un ritmo que preocupa a Plataforma Denaria. Según el informe anual EBF Facts & Figures 2025, publicado por la Federación Bancaria Europea (EBF) en diciembre de 2025 con datos de 2024, el número total de entidades de crédito en la UE se redujo a 4.834 — un 1,9% menos que el año anterior y un 39,4% menos desde 2009—, y el número de sucursales bancarias cayó hasta las 126.952, un 2,5% menos que en 2023, lo que supone una contracción acumulada del 43% desde 2008.
Para Denaria, cada sucursal que cierra es un punto de acceso al efectivo que desaparece. Los ciudadanos que viven en zonas con menor densidad bancaria ven reducidas sus posibilidades de disponer de dinero físico, lo que representa una merma directa de su libertad económica y una amenaza para la cohesión territorial. Bancos y reguladores tienen la responsabilidad de garantizar un acceso fácil, cómodo y sin discriminación geográfica al efectivo.
La pérdida de cajeros es la señal más tangible del problema
El dato más llamativo del informe de la EBF es la caída de los cajeros automáticos: la UE contaba en 2024 con 308.646 cajeros, casi 10.927 menos que en 2023. La media europea se sitúa en 1.456 habitantes por cajero, pero la brecha entre países es enorme: en Austria hay un cajero por cada 677 habitantes, mientras que en Suecia la ratio supera los 7.000 habitantes por cajero. Esa fragmentación geográfica del acceso al efectivo es, para Denaria, inaceptable en el seno de un mercado único.
Tres países, más de la mitad de la banca europea
El informe revela además un elevado grado de concentración estructural: Alemania (27%), Polonia (11%) e Italia (11%) acumulan conjuntamente el 49% de todas las entidades de crédito de la UE. Esta concentración en pocos mercados implica que la mayor parte de los Estados miembros opera con un tejido bancario muy reducido, lo que limita la competencia y, con ella, los incentivos para mantener redes físicas de atención al público y de acceso al efectivo.
Una tendencia contraria a los objetivos del legislador europeo
El contexto regulatorio europeo hace aún más urgente este debate. El Parlamento Europeo trabaja actualmente en el reglamento sobre el euro como moneda de curso legal y en el proyecto de euro digital. Ambas iniciativas parten de la premisa de que el uso del efectivo está retrocediendo y que es necesario proteger su acceso y aceptación. Sin embargo, la reducción de cajeros, sucursales y entidades bancarias va en sentido exactamente contrario a esa estrategia institucional de protección del cash.
Si se combinan la fragmentación del mercado bancario europeo, la elevada concentración en pocos países y la reducción sistemática de los puntos físicos de acceso al efectivo, la dirección de la tendencia choca frontalmente con lo que pretende el legislador. Y si esta dinámica se mantiene, varios Estados miembros podrían verse abocados de facto a convertirse en sociedades sin efectivo, no por elección de sus ciudadanos, sino por omisión de la banca y de los poderes públicos.
La posición de Denaria Plataforma
Denaria recuerda que tanto las entidades financieras como los reguladores nacionales y europeos están obligados a adoptar medidas concretas para garantizar que el cierre de sucursales y la retirada de cajeros no prive a ningún ciudadano del acceso al efectivo, independientemente de su lugar de residencia o de su nivel de digitalización. El efectivo no es solo un medio de pago: es una herramienta de inclusión financiera, de privacidad, de resiliencia del sistema y de soberanía ciudadana.