Denaria en los medios

El efectivo no está muerto: los españoles se mantienen fieles al cajero y extraen un 30 % más que antes de la pandemia

El efectivo se mantiene como una de las fórmulas de pago preferida por los ciudadanos. Así lo ha recordado el presidente de Denaria, Javier Rupérez, en la jornada organizada por esta plataforma bajo el título: El efectivo garantía de una transición digital justa, inclusiva y segura, celebrada en la sede de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

En palabras de Rupérez, «el efectivo sigue siendo el método principal de pago para un número muy importante de consumidores en España, y casi un 70 % de los ciudadanos lo considera muy importante en su día a día, como así se constata en los análisis de Denaria y en los datos del Banco de España».

Uno de los objetivos de la asociación es ampliar el límite del pago de efectivo, que en estos momentos se encuentra en 1.000 euros, mientras que en otros países europeos se sitúa entre los 3.000 y los 10.000 euros. «Es muy significativo que el propio Banco Central Europeo considerase en 2022 desproporcionada la reducción del límite de los pagos en efectivo aprobada en su momento por el Gobierno», han dicho.

Fraude

El presidente de Denaria se refirió también a «la obsesión de relacionar el efectivo con el fraude». Indicó que el fraude fiscal es una vinculación desproporcionada, porque «hoy en día la tecnología ha dado lugar a que la trazabilidad de los flujos financieros ilegales se haya hecho tremendamente complicada».

Como prueba de la importancia del dinero físico, las retiradas de fondos en cajeros automáticos durante 2023 estuvieron a punto de igualar los registros de 2019, el año previo a la pandemia del coronavirus, y ejercicio en el que se registró el máximo histórico de retiradas de fondos.

Este interés de los ciudadanos en pagar sus productos y servicios con dinero en metálico resulta aún más notable si se tiene en cuenta que los cajeros automáticos se cierran a una media de 2.000 anuales, y aun así crece cada año el volumen de retirada de dinero físico en estos puntos de acceso. De hecho, el año pasado el parque de cajeros automáticos se redujo en 7.200 unidades respecto al que había en 2019.

Menos cajeros

Precisamente, debido a esa reducción del parque de cajeros, los ciudadanos han incrementado el importe medio de retirada de fondos como forma de compensar esa dificultad de acceso. En 2023 la extracción media fue 180,10 euros, un 30,71 % más que los 137,78 de media de 2019, aseguran desde Denaria.

A juicio de la asociación, «lo más probable, de acuerdo con la tendencia, es que en el 2024 se supere el volumen histórico de retiradas de efectivo de 2019 con 9.000 cajeros menos, aproximadamente un 18 % del total de cajeros instalados en 2019».

Por tanto, es evidente el interés de la población en el efectivo. Durante el pasado año 2023 el volumen de operaciones de retirada de fondos en cajeros anotó un incremento del 1,80 % en términos interanuales, hasta 693,46 millones de extracciones, según los últimos datos difundidos por el Banco de España. El importe de estas retiradas registró un incremento mayor; en concreto, del 4,25 %, hasta una cifra global de 124.891 millones de euros.

Es necesario recordar que en los últimos cuatro años se ha registrado una fuerte reducción de los puntos de distribución del dinero en efectivo: desde los 50.501 cajeros automáticos del año 2019 hasta los 43.263 cajeros del cierre de 2023. Eso supone una reducción de 7.238 cajeros, lo que supone una disminución del 14,33 % en estos cuatro años.

A partir de estos datos, Denaria considera que, tanto el Gobierno como el Banco de España, deberían tener previsto el número mínimo de cajeros imprescindible para atender las necesidades de los ciudadanos. De seguir esa tendencia, en cinco años habrán desaparecido 10.000 cajeros más, lo que supondría el fin para cerca de 17.000 cajeros en los diez últimos años, cifra equivalente a un 34 % de cierres de terminales desde 2019.

Para Denaria resulta muy importante la colaboración público-privada para mantener un nivel mínimo de puntos de retirada de fondos con el fin de atender a las demandas de efectivo por parte de la población.

Fuente: El Debate