Denaria en los medios

En España han surgido asociaciones en defensa del dinero en efectivo que hacen frente a las limitaciones de este medio de pago.

El pasado mes de noviembre, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE)Christine Lagarde, pronunció un inquietante discurso sobre el euro digital. Como ya publicó Libre Mercado, debido al carácter técnico de la jornada, la intervención de Lagarde pasó desapercibida en su momento, pero en estos últimos días, sus palabras están dando mucho que hablar en los mentideros económicos.

Lagarde admitió entonces que los ciudadanos europeos están preocupados por la pérdida de privacidad que supondrá el funcionamiento del euro digital. La francesa señaló que "el anonimato total, como el que ofrece el efectivo, no es, en mi opinión, una opción viable" para la nueva moneda digital. Así, Lagarde estaba admitiendo que en su propio proyecto no habrá atisbos de las ventajas de privacidad o libertad que le otorga el dinero efectivo a la población.

Rupérez considera que "el discurso de Lagarde fue muy confuso" así como "los detalles que ha dado sobre en qué va a consistir el euro digital. No tenemos claro cómo va a ser su funcionamiento" señala. El presidente de Denaria reconoce que "estamos muy preocupados" y cree que los gobiernos "han aprovechado la pandemia para poner limitaciones al efectivo". Limitaciones que "deben ser eliminadas" y que no deben ir a más por una larga lista de razones.

Privacidad

Una de las principales ventajas del uso del efectivo es la privacidad de los datos personales de los ciudadanos que impide su monitorización. "El uso del efectivo impide que gobierno y empresas controlen los hábitos de consumo de los compradores, donde viven, lo que gastan etc. Prohibirlo o limitarlo conlleva el control de las autoridades sobre el ciudadano" señala Rupérez.

Libertad

"La libertad de elección del medio de pago es un derecho irrenunciable del consumidor que se ve coartado con cualquier limitación sobre el uso del dinero en efectivo, como la decisión del Gobierno de limitar el pago en metálico a 1.000 euros" añade. En este sentido, hasta el BCE ha criticado la medida del Gobierno de Pedro Sánchez por considerarla "desproporcionada". Muy diferente es el caso de Italia, donde hasta ahora el umbral de referencia era de 2.000 euros y Giorgia Meloni ha anunciado que elevará esta cifra hasta los 5.000 euros.

Rupérez asegura que en su asociación "no estamos en contra ni del dinero digital ni de los pagos con tarjeta, solo queremos que los ciudadanos tengan a mano todas las opciones para pagar y que ellos elijan". Eso sí, a finales de mayo el Gobierno reformó de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y determinó que todos los comercios situados en España tendrán la obligación de aceptar el efectivo como medio de pago.

Inclusión financiera

A falta del dinero en efectivo, las dificultades de personas mayores o con discapacidad en el manejo de los sistemas digitales pueden suponer un factor de exclusión financiera para estos colectivos. Hay que tener en cuenta que el 20% de los españoles tiene más de 65 años. Además, "para el usuario el efectivo es también un excelente regulador del gasto personal" señalan en la plataforma.

Seguridad

El efectivo actúa de respaldo en caso de que los pagos electrónicos no estén disponibles temporalmente, como ha ocurrido tras alguna inclemencia técnica, meteorológica o por conflictos bélicos. "Los billetes y las monedas son recursos esenciales, una reserva estratégica" apuntan en Denaria. Además, "el dinero en efectivo sigue siendo una garantía frente a un crecimiento exponencial del fraude en entornos tecnológicos" añaden.

En definitiva, que el avance de los medios de pagos digitales está haciendo que los ciudadanos reduzcan el uso de efectivo es una realidad, así como las numerosas ventajas de la digitalización, aunque deben ser los consumidores (y no los estados) los que elijan con qué quieren pagar.

Fuente: Libre Mercado